Una paciente amenaza e injuria a una médica del Hospital Civil y a su familia por no estar de acuerdo con el cambio de tratamiento

El SMM se cuestiona qué tiene que suceder en un centro hospitalario o de atención primaria de la provincia de Málaga para que la administración andaluza tome las medidas contundentes y necesarias para concienciar a la ciudadanía y velar por la seguridad de sus empleados de una vez por todas

El pasado martes 30 de abril, en la consulta del área de oncología del Hospital Civil, un paciente amenazó a la facultativa que le atendió y a su familia, además de injurias, por no estar de acuerdo con el cambio de tratamiento que le planteó la profesional e intentar convencerla de que no lo hiciera.

El agresor, acompañado de un familiar, fue convencido por éste, junto con la médica, para que se tranquilizara y abandonara la consulta de forma sosegada, como así ocurrió posteriormente, pese a su nivel de agresividad.

La afectación emocional que sufrió la doctora con respecto a su paciente, con todo lo que ello implica, además de temer por sus familiares en el ámbito personal, es una situación que no tiene que aguantar la profesional en su puesto de trabajo, cuya labor es la de ayudar a los usuarios a mejorar su salud.

Por otro lado, el Hospital Civil, que es un centro hospitalario cuyas instalaciones son antiguas, pese a su reforma, tiene unas consultas que son verdaderas ratoneras sin salida y vías de escape, que la dirección gerencia debería mejorar y revisar para estas situaciones.

El Sindicato Médico de Málaga (SMM) denuncia esta nueva agresión, apoya a la compañera y ha celebrado una concentración en el hospital en repulsa. Asimismo, se cuestiona qué tiene que suceder en un centro hospitalario o de atención primaria de la provincia malagueña para que la administración andaluza implante las medidas contundentes y necesarias para concienciar a la ciudadanía y velar por la seguridad de sus empleados de una vez por todas.

Así, no se ha llevado a cabo ninguna acción en materia de seguridad por parte del SAS, ni se ha incrementado el número de vigilantes ni está en la agenda de la consejera de Salud implementar absolutamente nada al respecto, fruto de la nefasta política sanitaria de la Junta de Andalucía, tras 14 casos de agresiones a facultativos en Málaga en lo que va de año, sin contar las otras categorías.

Igualmente, el SMM anima a los compañeros a que denuncien cualquier tipo de agresión física o verbal, amenaza o insulto en su horario laboral, ya que nunca está justificado el uso de la violencia para expresar la disconformidad de los pacientes, porque estos tienen a su disposición otras vías para mostrar su desacuerdo con los profesionales sanitarios. 

Málaga 8 de mayo de 2024