Familiares de un paciente en las urgencias del Hospital Regional insultan y amenazan a dos médicas neurocirujanas durante la asistencia

 

La actitud agresiva de los usuarios interrumpió la labor de las profesionales, así como cuestionó de forma indignante los criterios de unas trabajadoras de alta cualificación

Durante el sábado 23 del pasado mes de marzo, dos médicas neurocirujanas del servicio de urgencias del Hospital Regional de Málaga, además del personal de enfermería de la planta y auxiliares y celadores, sufrieron insultos y amenazas de los familiares de un paciente ingresado que atendieron.

El usuario, ya intervenido, precisaba una atención y un diagnóstico que duró varias horas y fue dificultado por su familia, especialmente por la madre que no atendía instrucciones del personal médico, gritaba y exigía continuamente, y no aceptaba ni las pruebas prescritas ni el tratamiento que se le estaba suministrando.

Advertencias y órdenes como “Tú tienes que hacer lo que yo te diga que para eso estoy pagando”, “Si se muere es culpa tuya”, “Tú qué vas a saber” o “Tienes que hacer lo que han dicho sus médicos que le han visto estos días”, son algunas de las descalificaciones que tuvieron que soportar las profesionales, además de insultos y amenazas.

Además, el paciente se encontraba en aislamiento de contacto y se negó a ponerse las medidas de protección.

Por ello, las facultativas avisaron inicialmente a los vigilantes de seguridad del centro hospitalario, pero no pudieron hacer nada, ya que no les hicieron caso, y, posteriormente, a la Policía, a la que una de las profesionales tuvo que dar parte de lo ocurrido en medio de la asistencia del usuario, y tampoco solucionó la situación, salvo acompañar amablemente a la familia fuera del hospital para que los médicos pudieran trabajar. Y es que, según está establecido y pese a que los agredidos denuncien, si no es una acción verbal o física tipificada como delito, los agentes no pueden llevar a cabo ningún tipo de acción, excepto velar y mantener la seguridad.

Asimismo, esta alteración del orden público dentro de un servicio médico no solo trastoca el trabajo de los profesionales, también trastorna a los pacientes que hay en esa área.

El Sindicato Médico de Málaga (SMM) denuncia este nuevo caso de agresión a dos compañeras y exige la implantación de más medidas de seguridad para los trabajadores del SAS, a la vez que se interpela, como ejemplo, cuál sería la decisión de un juez sobre alguien que durante un juicio cuestiona sus decisiones o su trabajo o le descalifica. Por ello, este sindicato no entiende lo establecido por ley de las nulas consecuencias que acarrea para cualquiera insultar, cuestionar y amenazar, según qué términos se empleen, a un facultativo en pleno ejercicio de sus funciones laborales. 

Málaga 2 de abril de 2024