Sra. Consejera...

Estimados compañeros:

En estos días, con el colapso de las urgencias propias del invierno y de no querer ver lo que se tiene delante, los políticos de uno y otro signo se tiran los trastos a la cabeza. Unos a otros se acusan de usar la sanidad como arma política.

El debate está bien en una sociedad democrática pero éste en concreto se vuelve estéril porque al final nunca hacen nada y  todo el peso de la asistencia se echa a las espaldas de los mismos profesionales una y otra vez. 

La Consejera de Salud ha vuelto a hablar muy bien de ellos, subrayando que están desempeñando una labor fundamental en estas fechas en las que muchos han tenido que modificar sus vacaciones y hacer más turnos, "demostrando su alta vocación y su alto compromiso con la sanidad pública andaluza".

De eso queríamos hablarle, Sra. Consejera: El famosísimo Plan de Alta frecuentación está diseñado sólo para el 28 de diciembre. ¿Para cuándo vamos a dejar eso de adecuar las plantillas de las urgencias? y ¿para cuándo negociar de una vez en una mesa las condiciones laborales de los médicos de urgencias extrahospitalarias?

Los responsables del SAS llevan años dando de lado este tema a pesar de nuestra insistencia.

Esperamos un gesto suyo y ahí estaremos. Si ese gesto no llega, tenemos un problema. Usted dirá.