El Sindicato Médico Málaga (SMM) denuncia un panorama que se mantiene desde hace años y que se agrava durante los periodos de mayor presión asistencial
El Sindicato Médico Málaga (SMM) denuncia de nuevo la situación que vienen soportando desde hace años los profesionales de los servicios de Urgencias y UCI del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, sometidos de forma continuada a una presión asistencial que ha alcanzado niveles difícilmente sostenibles.
Esta situación, lejos de ser puntual, se intensifica durante determinados periodos de mayor demanda asistencial, especialmente durante el verano y, de manera particular, durante la semana de Feria. En estos momentos, el incremento de la actividad asistencial pone todavía más de manifiesto las graves carencias existentes en materia de profesionales, espacios y camas hospitalarias, sin que se produzca una respuesta adecuada por parte de los responsables de la gestión del centro ni del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
Desde el SMM consideramos incomprensible la pasividad de los gestores ante una situación que se viene denunciando de manera reiterada. Se está llegando a atender más de 650 urgencias en un solo día, sin contar con una dotación suficiente de profesionales ni con los recursos materiales y estructurales necesarios para asumir semejante volumen de pacientes.
El resultado es una situación de sobrecarga extrema, con pacientes que permanecen durante tiempos prolongados en espera de una solución asistencial y profesionales obligados a trabajar bajo una presión constante, con el consiguiente deterioro de sus condiciones laborales y de la calidad asistencial.
Este panorama está teniendo además consecuencias directas sobre la plantilla. Se está produciendo una fuga progresiva de profesionales, un incremento desmesurado de las solicitudes de reducción de jornada y, cada vez con mayor frecuencia, profesionales que solicitan excedencias ante la imposibilidad de mantener este ritmo de trabajo y el nivel de estrés al que están sometidos.
Especialmente preocupante resulta la dificultad creciente para fidelizar a los profesionales que se forman en el propio hospital. Los médicos residentes que finalizan su formación en el centro no encuentran en él un destino laboral atractivo y, en numerosos casos, prefieren continuar su actividad en otros hospitales. Asimismo, profesionales a los que inicialmente se les ofrecen contratos optan por rechazarlos ante las condiciones laborales y asistenciales que encuentran en estos servicios.
Para el SMM, estos datos deberían constituir una señal de alarma para los responsables del SAS. Un hospital que forma profesionales y posteriormente no es capaz de retenerlos está evidenciando un grave problema de gestión y de condiciones de trabajo.
A todo ello se suma la falta de capacidad de respuesta ante los momentos de máxima afluencia. Resulta especialmente grave que, conociendo de antemano los periodos en los que se produce un incremento considerable de la demanda, los gestores no sean capaces de establecer refuerzos suficientes en los servicios de Urgencias y UCI.
Desde el SMM reclamamos una respuesta inmediata y estructural por parte de la dirección del centro y del SAS. No se puede seguir afrontando una actividad asistencial que supera los 650 pacientes diarios en Urgencias sin una dotación proporcional de profesionales, camas y espacios asistenciales.
La sobrecarga no puede convertirse en la normalidad y la buena voluntad de los profesionales no puede seguir utilizándose como sustituto de una adecuada planificación y gestión sanitaria.
El SMM considera imprescindible adoptar medidas urgentes para reforzar las plantillas, mejorar las condiciones laborales, garantizar suficientes camas de hospitalización y adecuar los espacios y recursos disponibles a la demanda real del centro.
La situación actual no solo afecta a los profesionales: afecta directamente a los pacientes y a la calidad y seguridad de la asistencia que reciben. El SAS no puede seguir mirando hacia otro lado ante un problema que lleva años agravándose.
Por ello, desde el Sindicato Médico Málaga exigimos que se actúe de forma inmediata antes de que el deterioro de estos servicios sea irreversible.