Las agresiones no son incidentes inevitables ni un riesgo inherente al trabajo. Atacan la dignidad, la integridad y la seguridad de quienes sostienen la asistencia sanitaria y dañan el funcionamiento de un servicio público esencial.
Las agresiones no son incidentes inevitables ni un riesgo inherente al trabajo. Atacan la dignidad, la integridad y la seguridad de quienes sostienen la asistencia sanitaria y dañan el funcionamiento de un servicio público esencial.