Lunes 24 Septiembre 2018

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endocrino

Científicos de la Consejería de Salud descubren una molécula que podría hacer frente con garantías a esa patología

Fuente: diariosur.es

Una investigación llevada a cabo por investigadores de la Consejería de Salud que realizan su trabajo en el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer) abre una puerta a la esperanza para curar la diabetes tipo 1. Entre esos investigadores está Javier Bermúdez, endocrinólogo del Hospital Regional Carlos Haya e integrante del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima). En ese estudio se ha descubierto una molécula o fármaco con un alto potencial terapéutico para combatir la diabetes tipo 1, un padecimiento que afecta a unos 800.000 andaluces.

¿Qué es lo más destacado de esta investigación y en qué situación se encuentra la misma?

Ahora hay que seguir profundizando en los mecanismos y, sobre todo, estudiar cómo afecta la molécula al sistema inmune en humanos. El grueso de la investigación se ha hecho en modelos animales. También se ha probado en islotes pancreáticos humanos 'in vitro'. Se han hecho pruebas y se ha puesto de manifiesto que la molécula tiene un efecto beneficioso sobre los islotes pancreáticos humanos aislados. Lo siguiente es profundizar en la investigación para ver la relevancia del fármaco en el sistema inmune humano. Después habrá que ir a los ensayos clínicos.

¿La etapa de duración de los ensayos clínico será larga?

Los ensayos clínicos tienen cuatro fases. En el mejor de los casos, si todo va bien y se verifica que el fármaco es eficaz y seguro, pasarán de ocho a diez años en ese proceso.

Por los resultados obtenidos hasta el momento, ¿ese fármaco podría curar la diabetes tipo 1?

En los experimentos realizados en ratones da la impresión de que el efecto regenerador de las células podría llevar potencialmente a una curación. Pero, claro, no queremos vender humo. Habrá que ver si el fármaco es eficaz en humanos y pasa todas las fases de seguridad en los ensayos clínicos. Los investigadores siempre trabajamos buscando la cura. Ahora bien, hablar aquí de cura en el estadio en que estamos es arriesgado. Yo no me atrevo a venderle eso a nadie, porque quedan muchas cosas por hacer.

¿Se puede decir, no obstante, que este fármaco abre una puerta a la esperanza para curar la diabetes tipo 1 en el futuro?

Eso sí. Esa puerta sí que se abre, porque en las pruebas en ratones se ha visto que hay una regeneración de células. Eso significa que células que estaban muertas por el ataque del sistema inmune vuelven a aparecer. Aquí hay, básicamente, dos tipos de células: las alfa y las betas. Parece que las alfa se convierten en beta por la transdiferenciación. Uno de los efectos de este fármaco es la transdiferenciación, lo que abre la puerta a que las células betas destruidas por el sistema inmune vuelvan a aparecer a partir de las alfas. Eso es algo que da esperanza a pensar que pueda haber realmente una curación de la diabetes tipo 1.

¿Y por qué el sistema inmune ataca y destruye las células beta?

Ese hecho no está todavía aclarado. Se piensa que hay dos factores que contribuyen. Uno es genético. Parece que hay personas que están predispuestas genéticamente a que se produzca ese fallo, como el que es alérgico, por ejemplo. Y el otro es un factor ambiental. El ambiente puede jugar un papel en determinadas personas para que se produzca esa respuesta anómala del sistema inmune y haya un ataque a las células betas del páncreas.

¿Cuál ha sido su cometido en esta investigación en la que han colaborado más de 30 científicos?

En el proyecto hemos participado dos investigadores del Hospital Regional de Málaga: Yanina Romero y yo. Lo que hemos hecho, fundamentalmente, ha sido analizar muestras de los modelos animales.

¿Van a continuar trabajando en los pasos siguientes que se den en este proyecto que busca lograr la curación de la diabetes tipo 1?

Nosotros continuaremos seguramente en la parte de investigación básica, es decir, proseguiremos con el desarrollo experimental que todavía queda por hacer en el tema del sistema inmune y de los islotes pancreáticos. Aún quedan muchos mecanismos por dilucidar. Participar en los ensayos clínicos lo veo muy lejos. Eso está por ver y por coordinar. No lo puedo asegurar.

¿Se podría aplicar también ese fármaco a los pacientes con diabetes tipo 2 en el futuro?

Podría ser, porque en la diabetes tipo 2, en un estado muy avanzado, hay una destrucción grande de las células beta y los pacientes necesitan también recibir insulina.

 

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