El área hospitalaria Virgen de la Victoria sufre un déficit de plantilla histórico para la población que atiende

 

El SMM denuncia que las urgencias son las grandes maltratadas del SAS con saturaciones en numerosas épocas del año

El SMM ha celebrado esta mañana una rueda de prensa en su sede provincial para explicar la situación sanitaria del área hospitalaria Virgen de la Victoria y denunciar ante la ciudadanía un resumen de las carencias detectadas. 

Población y dispersión geográfica

El complejo hospitalario Virgen de la Victoria tiene una población asignada como Hospital de Atención Especializada superior a los 800.000 habitantes de media, distribuida en los Distritos Málaga, Valle del Guadalhorce y Costa del Sol, que integran un total de 18 Zonas Básicas de Salud. Además, es hospital de referencia en determinadas especialidades, como Neurología y Cirugía Vascular, del Hospital Costa del Sol de Marbella y del Área Sanitaria Serranía de Ronda, lo que aumenta la población de referencia en estas especialidades hasta casi 1.600.000 habitantes. Otro dato importante a tener en cuenta es la, cada vez más numerosa, población no censada, que consume recursos sanitarios durante prácticamente todo el año.

Sin embargo, detalles como éstos no se contemplan a la hora de establecer las plantillas médicas de los distintos servicios que, en muchas especialidades, están infradimensionadas, lo que provoca, entre otras consecuencias, el aumento de las listas de espera. 

Aunque desde el punto de vista organizativo y funcional es considerado como un solo hospital, está constituido por varios centros, distribuidos en diversos puntos de Málaga capital y provincia, cuyas ubicaciones son: Hospital Universitario Virgen de la VictoriaHospital de Alta Resolución de BenalmádenaHospital Marítimo de TorremolinosHospital Valle del GuadalhorceCentro Periférico de Especialidades San José ObreroUSMC Valle del GuadalhorceUSMC Benalmádena (Torrequebrada)USMC Carranque (Málaga-Oeste)USMC El CónsulUSMC Estepona (Casa del Mar)USMC Fuengirola (Las Lagunas)USMC Marbella y USMC Puerta Blanca

Como se puede observar, existe una grandísima dispersión geográfica entre un centro y otro, factor que la administración tampoco tiene en cuenta, pues ningún facultativo hospitalario está percibiendo el complemento de productividad factor fijo dispersión geográfica que sí que abona a otras categorías sanitarias del SAS.

Desastre en la contratación

El día 31 de enero casi un tercio de la plantilla de los facultativos del complejo Hospital Universitario Virgen de la Victoria (HUVV) finalizaba contrato. Hecho conocido por los servicios centrales desde hace muchos meses. 

Pese a ello, el pasado 26 de enero aún había 253 facultativos (244 médicos y 9 fisioterapeutas) que desconocían si continuarían contratados en nuestros centros o no. Muchos fueron los profesionales (dermatólogos, cirujanos...) que el mismo día 31 de enero por la tarde recibieron la llamada para renovar sus contratos, en el mejor de los casos, 4 meses, y en la mayoría de ellos, 1 mes. Sin embargo, hubo otros facultativos: traumatólogos, nucleares, internistas... que no corrieron esa suerte, lo que llevó a que, pasadas las doce de la noche y, siendo ya día 1 de febrero, algunos jefes de servicio tuvieran que elaborar un plan de contingencia y una nueva planificación de las consultas, quirófanos… sin contar con los facultativos que no habían sido renovados. Estas modificaciones fueron comunicadas tanto a sus profesionales como a la dirección del centro y, entre otras, conllevaba la cobertura de puestos asistenciales por médicos internos residentes, algunos incluso durante su saliente de guardia, hasta que los facultativos pendientes de renovación fueran llamados desde contratación y se incorporaran a su servicio a lo largo de la mañana (09.30, 11.00, 13.15 horas…). 

Este hecho fue denunciado públicamente por el SMM el mismo día 1 de febrero. En nuestro comunicado exigíamos tanto una disculpa pública de los responsables de los servicios centrales del SAS por el desastre organizativo en la renovación masiva de contratos, como el compromiso de que adopten las medidas necesarias para que este desprecio, a la vida laboral y personal de los trabajadores, no se vuelva a repetir este 29 de febrero, fecha en la que se renuevan 171 contratos de facultativos del complejo HUVV. Sin embargo, lejos de reconocer el gravísimo error y de mostrar el más mínimo interés por subsanarlo en siguientes periodos de contratación, la cínica respuesta de la Consejería fue que “no tenían constancia de ninguna incidencia con las contrataciones ni de personas que hayan ido a trabajar sin contrato. Además, no se ha detectado ninguna incidencia tampoco en la asistencia a la ciudadanía”. 

Plantillas deficitarias

En la actualidad, la plantilla de facultativos que componen el complejo hospitalario Virgen de la Victoria es de aproximadamente 870, de una plantilla de unos 4.600 trabajadores. La falta de previsión del SAS y la calidad de los contratos ofertados hace que las plantillas de muchas especialidades sean escasas para la población que depende del área. 

Un claro ejemplo lo tenemos en el servicio de neurología. La neurología es una especialidad que atiende patologías de todas las etapas de la vida, desde los niños a los ancianos, pero el envejecimiento de la población ha hecho que se incremente significativamente la prevalencia de las enfermedades neurodegenerativas asociadas a la edad: parkinson, alzheimer, ictus, demencias vasculares… Según la European Federation of Neurological Societies (EFNS), son necesarios 5 neurólogos por cada 100.000 habitantes; España cuenta con 3 por cada 100.000; Andalucía, una media de 2,7 por cada 100.000 y nuestra área hospitalaria, 1,7 neurólogos por cada 100.000 habitantes, teniendo en cuenta en el numerador a la neuróloga que trabaja en el Hospital Comarcal de Ronda y a los 2 neurólogos que hacen las tareas de neurofisiólogos en nuestro centro. Estos datos hacen que la ratio de neurólogos del HUVV sea una de las peores del país. Por desgracia, lo que ocurre en neurología es extrapolable a otras especialidades médicas.

A esta infradotación de las plantillas médicas se suma la existencia de una “orden no escrita” desde Servicios Generales del SAS de sólo se autoriza la cobertura del 33% o del 50% de ciertos permisos y licencias (maternidades, paternidades, reducciones de jornada…). Ante esta situación, para evitar que las listas de espera se disparen, muchos jefes de servicio se ven obligados a repartir, entre el resto de la plantilla, el trabajo de los compañeros que se encuentran disfrutando dichos permisos, lo que supone una nueva sobrecarga para los profesionales.

La demanda de este sindicato no es sólo que se adecúen las plantillas autorizadas a la población real y actual, muchas basadas en datos de 2016 o incluso de años anteriores, sino también que se autorice el 100% de la cobertura de los permisos y licencias. 

Urgencias hospitalarias

Hay que destacar que las urgencias hospitalarias son las grandes maltratadas del complejo hospitalario sufriendo saturaciones en numerosas épocas del año: periodos estivales, periodos de alta frecuentación… Saturaciones agravadas por la falta de personal facultativo debido al mal dimensionamiento de la plantilla y a la precariedad de los contratos.

Los médicos de nuestras urgencias hacen por norma una media de 6 guardias de 24 horas al mes, junto con los correspondientes turnos de mañana y/o tarde los días que no se encuentran de guardia o de descanso tras la jornada de 24 horas. Media que, por supuesto, se dispara en épocas estivales, en Incapacidad Laboral Transitoria (ILT) de compañeros o en épocas de alta frecuentación.

En ningún Servicio Hospitalario de Urgencias del SAS, los médicos están sometidos a jornadas mensuales de tantas horas. Las guardias en un servicio de esta área requieren un nivel de alerta constante, con una sobrecarga de trabajo que poco difiere en función del horario del día. El desgaste físico y psíquico que supone realizar, además de los turnos diarios, 6 guardias en 30 días de forma continua, mes a mes y año tras año, produce un burnout en los profesionales tan importante que ha desencadenado, en los últimos años, que médicos tremendamente vocacionales y grandes profesionales decidan abandonar su trabajo en las urgencias de nuestro hospital para buscar empleo en otros hospitales de la provincia, centros de salud o incluso fuera de nuestra comunidad.

Plan de alta frecuentación

Uno de los pilares fundamentales de los planes de alta frecuentación del SAS es “garantizar la cobertura de la totalidad de la plantilla del SUH incrementándose de ser necesario.” Sus fases de aplicación “se basan en criterios epidemiológicos, de ocupación el Área de Observación, de la UCI y de hospitalización, de la frecuentación en urgencias y del porcentaje de pacientes atendidos que se ingresan en hospitalización.” 

Cada año, la Consejería de Salud y Consumo del SAS elabora un nuevo plan de alta frecuentación para el otoño-invierno, cuyo objetivo principal es reducir el impacto de las infecciones y evitar la sobrecarga en el sistema sanitario durante la temporada de gripe y Covid-19. Según informes del Instituto de Salud Carlos III y de la red nacional de vigilancia epidemiológica (fuentes oficiales empleadas tanto por el Ministerio de Sanidad como por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía), en Andalucía desde la semana 50 de 2023 (11-17 de diciembre), se observó un aumento progresivo de la tasa global de infecciones respiratorias agudas, tendencia creciente que continuó en la semana 51 (18-24 diciembre 2023) acompañándose ya de un aumento en la tasa global de infecciones respiratorias agudas graves en hospitales. Pese a estos datos y a que las urgencias estaban experimentado un incremento significativo día tras día, alcanzando incluso a atenderse en un día a 1.000 pacientes entre las urgencias de los 3 centros (hospital clínico, hospital valle del Guadalhorce y HARE Benalmádena), el plan de alta frecuentación de nuestros centros no se activó hasta el día 13 de enero. Un plan que se puso en marcha un mes más tarde y cuando los profesionales, una vez más, ya se encontraban agotados física y anímicamente por los esfuerzos realizados en cada turno de trabajo para atender los aumentos diarios en la demanda y habían comunicado, por las vías oficiales, a riesgos laborales del centro su situación. Por supuesto, el plan de alta frecuentación de nuestros centros inicialmente consistió en reforzar las plantillas de urgencias con contratos adicionales de enfermería y técnicos en cuidados, pero no reforzar la plantilla médica.

Este sindicato agradece las declaraciones que, tras las fiestas navideñas, hizo la nueva directora gerente del SAS, Valle García, donde quiso reiterar el mensaje de tranquilidad a la población, “ya que los centros sanitarios y sus profesionales están preparados para atender cualquier incremento de la demanda, sea o no por alta frecuentación relacionada con los virus respiratorios” pero le pide que esta preparación sea real y que ocurra en todos los centros y en todas las categorías. 

Listas de espera

A junio de 2023, últimos datos proporcionados por la Consejería de Salud en el apartado de transparencia de la página de la Junta de Andalucía, las listas de espera quirúrgica del HUVV mejoraron ligeramente en un 0.18% respecto a los datos de junio de 2022, quedando fuera del plazo garantizado de 365 días el 1,37% de los 7766 pacientes incluidos en LEQ.

En cuanto a las 60.533 primeras visitas de consultas externas, siguen estando fuera de plazo garantizado (60 días) más de la mitad de los pacientes (51,1%) aunque hay que decir que las cifras también están algo por debajo del 54% de los datos de 2022.

Sin embargo, en algunas especialidades donde la primera visita del especialista cumple el plazo garantizado de menos de 60 días, las revisiones (no garantizadas por decreto y, por tanto, no publicadas en portal de transparencia) se disparan a 1, 2 o incluso 3 años.

Sobre las listas de espera para pruebas diagnósticas, cabe destacar la gran demora que sufren algunas de estas pruebas. Esto conlleva a una doble citación de consultas de otras especialidades porque los pacientes acuden a su cita sin la prueba radiológica hecha, teniendo que ser citados nuevamente para evaluar los resultados de la misma. 

Deficiencias estructurales en los centros 

Desde hace varios años, este sindicato viene haciéndose eco de las numerosas críticas de los profesionales sobre el servicio de restauración ofrecida en el hospital clínico y hospital valle del Guadalhorce. En marzo de 2023 divulgamos una encuesta entre los facultativos para detectar los problemas y proponer mejoras en dicho servicio. Según el sondeo, se puso de manifiesto que existía un descontento generalizado y durante bastante tiempo con el servicio de comedor, refrendado por el 95,2% de los encuestados. Asimismo, entre los datos que aportaba el cuestionario, destacaba la necesidad primordial de establecer una separación física entre los familiares de los pacientes y los sanitarios en el comedor, como estaba establecido con anterioridad y está dispuesto actualmente en todos los hospitales de la provincia de Málaga y en la comunidad andaluza. Los facultativos tienen un tiempo determinado para desayunar, comer o cenar y no pueden esperar las colas que se forman si se mezclan familiares y profesionales. Otros aspectos que puso de manifiesto la encuesta, y que tampoco han sido subsanados, es la calidad del menú, la poca variedad de las comidas y la cada vez más escasa cantidad de la ración de comida. Todo esto ha llevado a que el personal de guardia haya empezado a traer su comida de casa, cosa que no se había producido en los más de treinta años del centro hospitalario.

Todas estas deficiencias han sido comunicadas en varias ocasiones a la dirección del centro, quien, después de más de un año, continúa sin dar con la solución del problema. Por todo ello, el SMM exige a la dirección del centro hospitalario que escuche a sus profesionales y ponga en marcha, y de forma inminente, unas medidas eficaces.

Por otro lado, queremos destacar la buena voluntad de la dirección médica al manifestar su compromiso de buscar una solución al problema de los dormitorios de los médicos internos residentes, sin tener que volver a la situación de hacinamiento en espacios mal ventilados que existía prepandemia.

Agresiones

Como consecuencia de la ola de agresiones que sufrieron los profesionales sanitarios del Hospital Clínico en los meses de verano y las reuniones mantenidas con la dirección gerencia, se han implementado una serie de medidas que afectan al servicio de vigilancia y al control de acceso al centro y que estamos seguros han contribuido a disminuir en número y gravedad las agresiones a los trabajadores. 

Sin embargo, aún quedan medidas muy sencillas de implantar que son imprescindibles para evitar consecuencias fatales ante una posible nueva agresión. Una de estas medidas es la puesta de los sistemas de activación de alarma en todas las consultas de los módulos prefabricados de las urgencias del clínico y la otra, la redistribución del mobiliario de las consultas de polivalente para proporcionar una vía de escape al médico y cumplir así, en cierto modo, con la normativa de la Escuela Andaluza de Salud Pública. Las ausencias de estas dos medidas han sido denunciadas por los profesionales de urgencias y por las vías oficiales, a riesgos laborales del centro, quienes, tras evaluar las instalaciones, emitieron el pasado 12 de diciembre de 2023 un informe donde instaban a la dirección del centro a ponerlas en marcha. Esperamos que, con la mayor brevedad posible, y siguiendo las directrices marcadas por nuestro servicio de riesgos laborales, se implanten dichas medidas.

Como conclusión general, dado que hablamos de la mayor empresa de España, desde el SMM solicitamos a la Junta de Andalucía que se tome el suficiente interés y otorgue esa gran responsabilidad que supone dirigir y gestionar el SAS a personas cualificadas y empáticas, no solo con los usuarios sino también con los trabajadores, pues sólo cuidando a los profesionales (ofreciéndoles contratos dignos, cubriendo las ILTs y las reducciones de jornadas, evitando las jornadas leoninas, protegiéndolos de agresiones...), conseguiremos la sanidad de calidad que merecemos  los andaluces.

Servicio de urgencias del HAR de Benalmádena

Por otro lado, el Sindicato Médico de Málaga (SMM) denuncia el desmantelamiento que está sufriendo el servicio de urgencias del Hospital de Alta Resolución de Benalmádena (HAR) secundario al cambio abrupto y unilateral en el turno de trabajo de los trabajadores del servicio de urgencias, así como a la disminución de la plantilla llevada a cabo por la dirección médica del Complejo Hospitalario Virgen de la Victoria.

Hemos observado una serie de cambios significativos en las condiciones laborales que han afectado negativamente al equipo. A continuación, detallaremos algunos de los puntos más relevantes que han generado preocupación y malestar entre los trabajadores.

Incumplimiento de condiciones laborales anteriores a la estatutarización
La estatutarización aceptada por algunos trabajadores con plaza en propiedad en la Agencia Pública Sanitaria Hospital Costa del Sol incluía el compromiso de mantener su forma de trabajo, compromiso ignorado con el cambio de turno impuesto de forma unilateral y sin consenso con los trabajadores ni con sus legítimos representantes sindicales.

Estos profesionales ahora se ven afectados por alteraciones unilaterales en sus horarios impactando negativamente en la conciliación laboral y la organización del centro, cuyo horario se mantenía estable desde 2007.

Exigimos respeto a los acuerdos establecidos anteriormente con la dirección médica, la dirección de personal y el responsable de la unidad, por lo que subrayamos la necesidad de que cualquier modificación en el turno de trabajo se realice mediante un diálogo transparente y consenso entre la empresa y los trabajadores, supervisado por sus delegados sindicales, en pleno respeto a sus derechos laborales.

Modificación de turno sin consenso

El turno de trabajo ha sido modificado sin un consenso adecuado con los trabajadores y con sus representantes sindicales.

Unilateralmente se pide a los trabajadores sin su consenso que trabajen más horas de las que venían realizando hasta ahora en este servicio ya que debido tanto a la reducción en el número de médicos que forman parte de esta plantilla como a la nueva forma de contabilizar sus horas de trabajo se exige a los facultativos que realicen más horas de trabajo de las que venían realizando anteriormente, y computándole las mismas en su mayoría como jornada complementaria dándose casos en los que médicos que realizan más  de 176 horas mensuales, al no contarse la totalidad de mismas como jornada ordinaria terminan el me debiendo horas a la administración, ya que, según el contaje de horas que se les aplica, deben a la empresa horas de jornada a pesar de haber trabajado más de 176 horas al mes, lo que supone una carga laboral excesiva que repercute en la correcta realización de las funciones que tiene un médico de urgencias y que pone en peligro la calidad asistencial del servicio. 

Los fines de semana no se cuentan como jornada ordinaria, lo que impacta directamente en la compensación justa por el trabajo realizado en esos días.
Pedimos que se respete el acuerdo previo sobre el cómputo de horas de fin de semana. 

Incongruencia en horarios de refuerzo

Pedimos que los refuerzos en el HAR sean hasta las 22:00 de la noche y se retire la solicitud de trabajar hasta las 24 horas.

Planificación de turnos y comunicación insuficiente

La planificación de turnos se ha reducido a un periodo de 1 mes, en contraste con la práctica anterior de contar con un cuadrante anual. Esta nueva metodología genera incertidumbre y dificulta la conciliación laboral y familiar.
La comunicación de los turnos se realiza sin antelación, lo que limita la previsibilidad y organización de los trabajadores.

Pedimos que se subsane la falta de planificación y destacamos la necesidad de contar con un cuadrante de trabajo de al menos 6 meses.

No renovación de contratos

No se realizado la renovación de los contratos de todos los trabajadores, lo que ha creado una disminución en la plantilla sobrecargando a los médicos que quedan en el servicio, creando inseguridad laboral y ha dejado a algunos empleados en una situación de precariedad.
Estos cambios han generado un ambiente laboral tenso y afectado la calidad de vida de los trabajadores, lo que motiva la necesidad de abordar estas preocupaciones en pro de una resolución justa y equitativa.

Disminución de la calidad asistencial

En el Servicio de Cirugía general se han recortado los tiempos asignados por paciente pasando de los 20 minutos de los que se disponían antes a los 15 que se les da ahora para atender a los pacientes en una primera visita de valoración, también se han recortado los tiempos asignados a las consultas de revisión pasándolos de 15 minutos a 12.

Se han retirado los Kit de analgesia vía oral que se entregaban a los pacientes postquirúrgicos así como el sistema de analgesia por bomba elastomérica de las que se disponía para los pacientes dados de alta tras una intervención quirúrgica, disminuyendo la calidad en la asistencia a los pacientes que acuden al servicio de cirugía de este hospital.

Destacamos la importancia de reconocer la labor de los profesionales del Hospital de Alta Resolución de Benalmádena, quienes durante 16 años han brindado atención sanitaria excelente. Es fundamental abordar este proceso con respeto, garantizando un diálogo efectivo entre la dirección médica, los trabajadores y sus representantes sindicales para prevenir conflictos y preservar la armonía laboral.