El programa empieza en los nueve hospitales con más demora quirúrgica de Granada, Sevilla, Huelva, Jaén y Almería

Fuente: diariosur.es

La Consejería de Salud y Familias ha informado en una nota que el plan de choque contra las listas de espera que se pondrá en marcha mañana contará con más de 200 quirófanos a pleno rendimiento. El plan comienza en nueve hospitales andaluces, de todas las provincias salvo de Málaga, Cádiz y Córdoba, en los que «suman el 75 por ciento de la lista de espera quirúrgica, que asciende a 162.945 personas según los últimos registros del SAS». Los centros hospitalarios en cuestión son los siguientes: Virgen de las Nieves y San Cecilio (Granada), Virgen del Rocío y Virgen Macarena (Sevilla), Torrecárdenas, La Inmaculada y Poniente (Almería), Hospital de Jaén y Juan Ramón Jiménez (Huelva).

El resto de los hospitales andaluces, añade la nota, se incorporan al programa de reducción de las listas de espera de un modo progresivo. El plan, con 25,5 millones de euros de presupuesto, arranca por las operaciones con más demora para continuar en una segunda fase, aún sin fecha, con las listas de espera de las consultas de especialistas.

Cada uno de los 200 quirófanos que se pondrán a pleno rendimiento hará una media de cinco intervenciones cada tarde entre semana y otras tantas los sábados. «Vamos a poner al cien por cien todos nuestros recursos materiales y profesionales para dar respuesta a una necesidad imperiosa de los andaluces», recalca en este sentido el consejero, Jesús Aguirre, según el comunicado.

El texto no especifica los profesionales que participarán en el plan de choque y tampoco los incentivos que obtendrán. Solo que cada profesional recibirá una suma económica por cada acto sanitario fuera de su horario habitual. Hasta ahora el SAS había resuelto este tipo de situaciones con la denominada «continuidad asistencial», pagando a los profesionales una cantidad por cada tarde de trabajo con independencia de los actos sanitarios en los que participara. Para la nueva dirección del SAS, el nuevo modelo es más ventajoso para los profesionales.

La Consejería de Salud y Familias pretende que antes de que acabe 2019 estén operados los 31.656 pacientes con necesidades más urgentes, que son los que «llevan más de un año esperando para una intervención no sujeta al decreto de garantías de plazos (18.963) y, de otro lado, aquellos con sesiones quirúrgicas dentro del decreto y a los que les ha vencido el plazo fijado por la Junta (12.693)». Las especialidades con la espera más larga y las primeras en atenderse son las de oftalmología, traumatología, cirugía general, otorrinolaringología, cirugía vascular y urología.

El comunicado pone en boca del consejero Aguirre que si no hay suficiente respuesta en los centros públicos a la ejecución del plan (los profesionales deben apuntarse de forma voluntaria) o con la apertura de quirófanos en las tardes y sábados tampoco se acorta la lista de espera, se derivarán a la privada las operaciones. En este sentido, Aguirre recuerda que es una práctica ya establecida en el SAS desde la etapa socialista en cumplimiento de los decretos vigentes. «Si con estos recursos propios no nos es imposible operar a todas las personas que están esperando una llamada de teléfono no tendremos más remedio que recurrir a los conciertos, tal y como hacían los gobiernos socialistas. En 2018, el Ejecutivo que presidía Susana Díaz destinó 155 millones de euros a conciertos con la sanidad privada «, apunta Aguirre según el comunicado