Lunes 25 Junio 2018

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EN MAYO SE INCORPORAN LOS NUEVOS R1

Los residentes de primer año inician su residencia la próxima semana. Conocer la legislación que les afecta y preguntar ante cualquier duda son los principales consejos que ofrecen el sindicato Amyts y la vocalía del Colegio de Valencia.

Fuente: diariomedico.com

MIERMIEDDespués de seis años de carrera, intensos meses de estudio para preparar el examen MIR y los actos de asignación de plazas; ahora los R1 se encuentran próximos a la fecha de incorporación a sus respectivos centros, entre el 24 y el 25 de mayo. ¿Qué es necesario tener en cuenta para lograr una buena incorporación?

"Como en todo trabajo nuevo, lo primero es situarse", menciona Amparo Quiles, vocal de Médicos en Formación en funciones del Colegio de Médicos de Valencia. "Conocer bien el centro donde se trabajará puede ser muy útil para ser más eficaz en los tiempos. Hay que conocer la estructura tanto física como personal del hospital, para saber a quién acudir ante cualquier duda", recalca Sheila Justo Sánchez, vocal MIR en la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts).

El aspecto más importante, según la vocal de Amyts, es conocer bien la legislación que regula su situación profesional y el ejercicio porque "desde que empiezan la residencia son considerados médicos ejerciendo la profesión y, por tanto, tienen derechos y obligaciones como profesionales".

La normativa de aplicación a los MIR consta de la Ley 44/2003, de 21 de noviembre (artículos 15 a 32), de ordenación de las profesiones sanitarias; el Real Decreto 1146/2006, de 6 de octubre, por el que se regula la relación laboral especial de residencia; la Orden SSI/81/2017, de 19 de enero, que determina las pautas destinadas a proteger el derecho a la intimidad del paciente por los alumnos y residentes en Ciencias de la Salud, el Real Decreto 183/2008, de 8 de febrero, por el que se clasifican las especialidades y, por último, el capítulo V del Real Decreto 639/2014, de 25 de julio, por el que se regula la troncalidad y se establecen las normas que afectan al examen MIR.

Preguntar elude responsabilidades

La vocal colegial, sin embargo, destaca que "para un residente de primer año lo que más claro debe tener es que tiene derecho a ser tutelado. El residente de primer año debe estar supervisado en todo momento y, si no exige ese derecho, la responsabilidad, que debería ser compartida, pasa a ser exclusivamente del MIR", advierte. Tanto Quiles como Justo coinciden en la idea de que el R1 ha de preguntar ante cualquier duda por obvia que parezca tanto al tutor como a residentes de otros años.

En ocasiones el R1 se ve en situaciones de responsabilidad que no le corresponderían. "Lo que yo sé, porque es un hecho, es que hay tal falta de plantilla en los hospitales y servicios que muchas veces se salva la actividad asistencial con el residente, por lo que muchas veces está solo. Es un fallo de la organización de los centros que se solucionaría con un incremento de los adjuntos", explica Justo.

"Ante un catarro, por ejemplo, un R1 sabrá fácilmente resolverlo solo, pero en cuanto se complique mínimamente hay que preguntar. Aunque no se haya podido llevar a cabo la obligación escrita de que el residente ha de estar tutelado en todo momento, la responsabilidad pasa al residente, cuya obligación principal en ese caso es preguntar", expone.

Para una relación médico-paciente satisfactoria "es importante trabajar la empatía: hemos de ponernos en el lugar del paciente y explicarle las cosas de manera comprensible -sin abusar de la terminología científica-, así mejoraremos nuestra atención sanitaria", señala Quiles.

El apoyo emocional es importante

Al R1 se le van a exigir "las cosas que ya se le pedían en la facultad", afirma Justo. Han de mantener una actitud receptiva y vocación de aprendizaje porque, según Quiles, "no es sólo importante la labor asistencial en sí misma: se trata de prepararse las consultas, revisarse los casos, repasar las técnicas, etc". La idea es mantener una actitud entusiasta y, como se exige legalmente, una dedicación exclusiva.

"Es algo difícil pero bonito a partes iguales", comenta Justo. La vocal incide en la necesidad de contar con apoyo emocional porque "es una etapa de mucho aprendizaje humano, durante una residencia se ven en situaciones en las que uno se enfrenta de cara a la cruda realidad y muchas veces afectan emocionalmente". Respecto al cómo afrontar las primeras guardias Justo aconseja "no olvidarse de uno mismo. Son situaciones de mucho estrés pero hay que acordarse de sentarse, comer e hidratarse de vez en cuando".

Si el MIR lo considera oportuno, Justo recomienda no dudar en acudir a un psicólogo. "En las guardias, por ejemplo, se producen situaciones de mucho estrés. Algún caso hemos tenido en el que el residente, debido a la sobrecarga de trabajo, ha acudido a nosotros con episodios de llanto, mucho estrés e incluso pensamientos suicidas". En estos casos, los residentes pueden acudir al sindicato para orientarles o dirigirse directamente al Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) o, en el caso de Madrid, al Programa de Atención Integral al Profesional Sanitario Enfermo (PAIPSE).

 

 

 

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