Viernes 25 Mayo 2018

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Revuelo y burocracia en la botica

NRECETAMalestar entre los farmacéuticos malagueños por el cambio en el documento en el que pegan los cupones de los fármacos

Tras las quejas, se modificará

Fuente: malagahoy.es

Muchos farmacéuticos andan estos días bastante molestos. La causa son los cambios en ese documento en el que con cinta adhesiva pegan el cupón del medicamento tras cortarlo con un cúter de la caja y entregarlo al paciente. Es un ritual que conoce todo el que haya ido a una farmacia. Ese papel es imprescindible para que luego puedan cobrarle al Servicio Andaluz de Salud (SAS) los fármacos dispensados. Desde el pasado 1 de diciembre ese documento probatorio se ha modificado por acuerdo entre el SAS y el Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos (Cacof). Y pese a que ha sido refrendado por sus representantes, ha creado cierto revuelo entre los boticarios. Básicamente porque es más engorroso que el modelo anterior, el tamaño de la letra es más pequeño y porque se eliminan datos que los farmacéuticos consideran importantes para evitar confusiones.

El malestar y las quejas han obligado al SAS y al Cacof a dar marcha atrás parcialmente, según aseguraron fuentes del Colegio de Farmacéuticos de Málaga (Icofma). En el modelo anterior, el número de orden de la dispensación aparecía claramente, incluía el nombre del paciente y también se identificaba con facilidad la fecha. En el nuevo no se incluye el nombre del enfermo y los otros datos son más difíciles de encontrar. "Se van a volver a hacer cambios para recuperar el número de orden de la dispensación en un lugar destacado, así como la fecha con claridad y el nombre y apellido del paciente", dijo una fuente del Icofma. La rapidez de estos nuevos cambios dependerá de las empresas que gestionan los programas informáticos de facturación. Algunos farmacéuticos indicaron que la modificación vigente desde principio de diciembre obedece al intento del SAS de agilizar el escaneo de los documentos para su comprobación y posterior pago. Otros lo explicaban por razones de protección de datos, ya que mucha información aparece ahora con códigos de barras.


Los profesionales dicen que es más difícil de leer y que puede dar lugar a confusiones

"Es más trastorno a la hora de ordenar los papeles", decía una trabajadora. "Una pesadilla", acotaba otra. "Va a dar lugar a errores, no en la dispensación porque esto no afecta en absoluto a los pacientes; pero sí en la facturación y como te equivoques el SAS no te paga", argumentaba otro boticario. Y lamentaba la "burocracia" que supone este sistema de probar la dispensación ante la Administración cuando a través de la receta electrónica ya queda registrada. La Asociación de Oficinas de Farmacia de Málaga (Aprofarma) -que agrupa a unos 300 titulares- llegó incluso a emitir una circular a sus asociados en la que apuntaba que el actual documento probatorio "resulta mucho más inoperativo que el anterior" y que "no beneficia en nada" a las boticas.

"Es peor para nosotros porque nos mete más carga burocrática cuando el SAS ya sabe lo que hemos dispensado porque lo tiene por receta electrónica", protestaba otro profesional. Los farmacéuticos insistían en que el cambio no afecta "para nada" a los usuarios. Y uno ironizaba: "Sólo que ahora, para encontrar algunos datos tenemos que utilizar una lupa".


¿Duplicidad o control acertado?

Cuando un farmacéutico usa el sistema de receta electrónica y dispensa un fármaco, el SAS ya tienen constancia de la entrega del medicamento. ¿Para qué entonces tener que entregar además un papel con los cupones? Para algunos boticarios se trata de una "duplicidad" que debería eliminarse para avanzar hacia una Administración digital. Para otros, en cambio, es un "control acertado" porque "siempre hay pícaros que son capaces de revender los cupones". Pero aunque el profesional registre la venta en el sistema informático, si no pega el cupón en el papel, no cobra.