Lunes 28 Mayo 2018

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MEDICAMENTOSLos boticarios, que no son responsables de las anomalías, reciben las quejas de los usuarios cuando no pueden servirles las medicinas

Fuente: diariosur.es

Las farmacias malagueñas (al igual que las de las demás provincias andaluzas) siguen sufriendo fallos en el sistema informático de la receta electrónica. La consecuencia directa es que los farmacéuticos no pueden dispensar los medicamentos hasta que el servidor vuelve a funcionar. El problema es ajeno a las oficinas de farmacia, recalcaron ayer fuentes del Colegio de Farmacéuticos de Málaga, que lamentaron que las caídas del sistema provocan un fuerte malestar entre las personas que acuden a una botica a por medicamentos y no se los pueden llevar al no estar operativa la receta electrónica.

«Esta situación tiene que solucionarse de una vez por todas. Llevamos dos días en los que el servidor se colapsa, sobre todo, entre las doce del mediodía y la una de la tarde, franja horaria de mayor actividad en las farmacias. Así no podemos estar, recalcaron las fuentes del Colegio de Farmacéuticos. Añadieron que los fallos del sistema también se produjeron ayer por la tarde, con el consiguiente perjuicio para usuarios y boticarios.

Por su parte, desde el SAS reconocieron que en algunos momentos de mayor uso de la receta electrónica se produce una cierta lentitud del sistema debido al elevado volumen de dispensaciones que se registran.

Las caídas intermitentes se vienen produciendo desde que el pasado mes de septiembre se cambió el certificado de seguridad del sistema, indicaron a SUR fuentes del Colegio de Farmacéuticos de Málaga. Las anomalías no solo afectan a las farmacias malagueñas, sino que es algo que también se da en el resto de boticas andaluzas.

El presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos, Antonio Mingorance, en un escrito remitido al presidente de los farmacéuticos malagueños, Francisco Florido, indica que el consejo está trabajando, junto a los técnicos del SAS, para garantizar el pronto restablecimiento normalizado del servicio. Mingorance recuerda que, mientras tanto, está habilitada la dispensación manual de los medicamentos. Para ello, es indispensable que el usuario aporte el código de prescripción, que solo se obtiene en el centro de salud de cada persona o que ese código, para un medicamento determinado, lo haya llevado ese ciudadano a su farmacia habitual en una prescripción anterior. Ese código es individual para cada paciente para y cada medicamento.