Lunes 28 Mayo 2018

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La Consejería mantiene su desprecio a los profesionales sanitarios.

Ante nuestra afirmación de que el SMA no va a tolerar el atropello y la discriminación a los profesionales sanitarios en la vuelta a las 37’5 horas, la Consejería de Salud, lejos de rectificar, vuelve a humillarnos.

DISCRIMINACIONNuestra única reivindicación es que se nos trate igual que al resto de funcionarios de la Administración pública. No vamos a aceptar que el personal de la Administración general de la Junta pueda justificar su trabajo no presencial mediante cursos diversos, estudios universitarios, asistencia a congresos o incluso mediante simples “declaraciones responsables” de haber realizado el trabajo, mientras que al médico se le exige que lleve a cabo las tareas de formación y acreditación oficiales que ofrece la Junta a través de la ACSA y la EASP, y que las justifique mediante los certificados emitidos por estos organismos.

Ante nuestra oposición a este documento, la Consejería en declaraciones a Diario Médico, dice ahora que la asistencia a congresos y la investigación “podrían” incluirse en el cómputo de la jornada laboral, pero que debería estudiarse “caso por caso”. ¿Nos toman por tontos?

La Consejería nos dice que "si algún profesional tiene alguna propuesta adicional de acreditación de horas no presenciales, se podrá valorar en cada unidad y centro cada caso concreto que no esté contemplado en este catálogo". ¿Qué quiere decir con eso, que el cómputo de la jornada va a depender de las relaciones que el profesional tenga con su jefe? ¿También aquí se aplicará el criterio del enchufismo, tan frecuente en el SAS? Por otra parte, nada de esto aparece en el documento de marras. ¿Se trata acaso de declaraciones vacuas que quedarán en la práctica en nada, como ha sucedido en otras ocasiones?

La Junta nos obliga a los profesionales sanitarios a acudir a sus plataformas oficiales para realizar sus cursos o procesos de acreditación. Se diría que necesita la coacción para que los profesionales hagamos sus cursos, o que pretende ocultar por esta vía el fracaso de su sistema de acreditación. Un fracaso comprensible, dado que se trata de un proceso burocrático, alejado de la práctica real de la medicina, que además ni siquiera nos permiten acceder a la carrera profesional, paralizada de facto por la Junta.

La Consejería de Salud mantiene su humillante discriminación a los profesionales de la sanidad andaluza, ahora con esta actitud pseudocondescendiente. Lejos de rectificar y aceptar nuestra reivindicación, nos ofrecen unas míseras migajas que no cambian nada. Nos trata como pedigüeños a los que se calla con una limosna. Pero no vamos a callarnos. No podemos tolerar más desprecios.

 

Comité Ejecutivo SMA

Hola soy médico. Trabajo desde hace dos décadas para la sanidad pública como Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo.  No sé si publicará esta carta, pero por lo menos lo intento.

He revisado entre el asombro y el regocijo las noticias al respecto del bragado maquinista capaz de parar su tren para no poner en peligro potencial a sus ocupantes, al superar el tiempo que de forma continuada podía conducirlo. Digo bragado porque hay que tener valor para exponerse al calvario de investigaciones, expedientes, sanciones y demás presiones que la empresa le va a hacer soportar. Seguro había sido más fácil seguir hasta llegar a su destino, como seguro él mismo y muchos de sus compañeros, ha hecho otras veces, ya que, hasta que pasa, nunca pasa nada, por conducir dos o tres horas más.