Jueves 19 Julio 2018

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El ingreso de los enfermos en un hospital habitualmente se realiza con criterios clínicos. Si te operan por una fractura de cadera te ingresan en Traumatología; si es por una neumonía será en un servicio de Medicina Interna; si ingresan a mi hijo pequeño lo harán en Pediatría; y cuando mi mujer esté de nuevo de parto será ingresada en una planta de Maternidad, y así sucesivamente.

Por tanto, lo habitual es que el ingreso se haga en una planta donde nos atenderá, además del personal facultativo del servicio correspondiente,  personal sanitario instruido y habituado a atender a pacientes con determinadas enfermedades. Sin embargo, en épocas de alta frecuentación, y por tanto de mayor número de ingresos hospitalarios, la situación cambia, y los enfermos de  servicios que soportan en mayor medida este aumento de la presión asistencial, como es el caso de Medicina Interna, ocupan camas asignadas a otros servicios del hospital. Por ejemplo, si te ingresan por una neumonía y no hay camas disponibles en Medicina Interna, lo harán en una planta de pacientes quirúrgicos. Surge así la figura del paciente ectópico o periférico. Esta actuación, en ocasiones prácticamente inevitable, conlleva una sobrecarga de trabajo para todos los sanitarios, y pone en riesgo la calidad de la atención clínica.

PLANFEn el Viejo Hospital, como tenía menos camas disponibles, la existencia de pacientes ectópicos o periféricos no era excepcional y puede decirse que era la regla, siendo habitual que pacientes de Medicina Interna ocuparan camas de Cirugía General, Traumatología o Ginecología y que por la la falta de camas disponibles, les cambiaran de ubicación, en algunos casos hasta más de tres veces durante el mismo ingreso. De un lado a otro del Hospital, una situación que remeda los movimientos de la figura de la Reina en el juego del ajedrez.

El profundo malestar que generaba este marco en el personal sanitario, pacientes y familiares (poco dados a utilizar el libro de quejas y sugerencias), era en parte aliviado con la promesa de la Dirección del Hospital de que ello no ocurriría en el Nuevo Hospital, pues existiría una planta, la llamada Polivalente, con unas 27 camas, que sería destinada a los pacientes de Medicina Interna en épocas de mayor encame.

Pues bien, su gozo en un pozo, nos comunican trabajadores del Nuevo Hospital que el viejo hábito de mover enfermos, de aquí para allá, ha vuelto. ¿Cuál es el motivo? Muy sencillo, no hacen lo que deberían y decían que iban a hacer: abrir la planta Polivalente cuando fuera necesario, y por tanto, los pacientes de Medicina Interna son ingresados en plantas quirúrgicas.

Esta nefasta decisión incrementa aún más el batiburrillo en el que han convertido las plantas quirúrgicas donde la unificación de los controles de enfermería dificulta la atención a los pacientes quirúrgicos. Así, nos encontramos a enfermeras que atienden a pacientes de Cirugía General, Traumatología, Urología, Otorrinolaringología, Ginecología Oftalmología… a los que se suman los de Medicina Interna. Este revoltijo puede generar pérdida de la calidad de la atención sanitaria, momentos estresantes e innecesarios conflictos entre sanitarios.

En estos días, el momento culminante en este disparate en el que han convertido la gestión de las camas en el Nuevo Hospital, se ha vivido cuando varias mujeres sometidas a intervenciones quirúrgicas han ocupado camas de Maternidad. Sí de Maternidad, un ala donde a escasos metros están ingresados niños y neonatos, contraviniendo la Carta Europea de los Niños Hospitalizados y los Estándares y recomendaciones de calidad de las Unidades de Neonatología del Ministerio de Sanidad.

Sabemos que los responsables y  de los servicios quirúrgicos han mostrado su malestar ante la Dirección del Área, la respuesta que han tenido ha sido, para que nos entendamos, un “esto es lo que hay”.

¿Por qué ese empecinamiento de la Dirección del Área Sanitaria Serranía -Servicio Andaluz de Salud- por mantener este estado de cosas?

Señores de la Dirección del Área Sanitaria y Servicio Andaluz de Salud:

– Rectifiquen y escuchen a quienes trabajan a pie de cama.

– Abran la planta Polivalente, cuando sea necesario. Los pacientes no son números ni piezas de ajedrez que se mueven por intereses únicamente economicistas o a su libre albedrío.

APROBADAHagan caso al Parlamento de Andalucía y cumplan la Resolución número 34 del Parlamento de Andalucía aprobada el 15 de febrero de 2017, así como la Proposición No de Ley aprobada en la Comisión de Salud el pasado 2016 que insta al Consejo de Gobierno, entre otras, a:

– Separar las Áreas de Hospitalización de Traumatología de la de Cirugía General. –

– Situar la Neonatología en la misma planta donde se ubican los paritorios y quirófanos de Maternidad.

– Separar la Área de Pediatría de la de Obstetricia, y de este modo cumplir la Carta Europea de los Niños Hospitalizados.

DIBUNENComprendemos, dado el inadecuado diseño funcional del hospital, que no es tarea fácil y requiere tiempo. Tendremos paciencia, pero no cejaremos en el empeño de defender nuestra amenazada Sanidad Pública y porque nuestro Nuevo Hospital tenga más prestaciones, esté bien organizado y funcione de acuerdo con los diferentes estándares de calidad. Estamos orgullosos de Nuestro Nuevo Hospital pero lo cortés no quita lo valiente.

Finalmente, nos alegramos, como no podía ser de otro modo, porque en las próximas semanas prácticamente todos los pacientes de la Serranía que precisen hemodiálisis no urgente serán tratados en Nuestro Hospital. De este modo, se acabará con los largos e insufribles traslados a Málaga y Jerez. Les felicitamos por ello, y deseamos que el maldito ascensor, ese que nunca tuvo que faltar, esté operativo para entonces.

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