Viernes 24 Noviembre 2017

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Presentan un escrito en el que rechazan el cierre de una unidad en el Hospital Marítimo y afirman que la asistencia se ha resentido por los recortes aplicados

La salud mental malagueña ha dado un paso atrás importante en los últimos años. Los recortes aplicados en los años de crisis han provocado un deterioro asistencial que perjudica a los pacientes psiquiátricos y repercute negativamente en los profesionales. En ese camino de dificultades que afecta a enfermos y al personal que los atiende, el último obstáculo ha sido el cierre de la unidad de salud mental del pabellón 2 del Hospital Marítimo de Torremolinos (centro adscrito al Hospital Clínico), en la que hay 15 camas. Ese cierre, que está ligado a las obras de conservación y mantenimiento de cubiertas y estructuras del hospital torremolinense, cuenta con el rechazo de los profesionales de la unidad de gestión clínica de salud mental del Hospital Clínico Universitario. Más de 170 trabajadores de esa unidad han firmado un escrito de protesta, que se presentó ayer por registro.

El documento va dirigido al gerente del hospital, al director de la unidad de salud mental del Clínico y al director del III Plan Integral de Salud Mental de Andalucía. En él se dice que el cierre de la citada unidad del Marítimo «ha supuesto el último golpe a la salud mental» y se une a los llevados a cabo en los años de crisis en forma de recortes, carencias estructurales y falta de personal. Los firmantes del escrito aseguran que dejar sin uso esa unidad de salud mental del Marítimo no es algo puntual, sino que se viene repitiendo de modo sistemático durante los últimos años. «Ese cierre supone un menoscabo considerable, fundamentalmente en la asistencia a los pacientes que presentan un trastorno mental grave en un periodo agudo de su enfermedad», se indica en el escrito.

Los profesionales, que lamentan que no se haya tenido en cuenta su opinión, consideran que esa situación se enmarca en el deterioro que padece la salud mental de la provincial de Málaga. Entre las carencias se cita que sigue sin ponerse en marcha la unidad de hospitalización de pacientes agudos de psiquiatría del Hospital Costa del Sol de Marbella, una infraestructura que lleva varios años parada y que repercute de forma negativa en el Hospital Clínico.

Asimismo, en el documento firmado por más de 170 trabajadores se alude a que el número de profesionales de salud mental es insuficiente para atender el incremento de la demanda. Igualmente, se denuncia la pérdida de calidad de la asistencia al darle prioridad a la contención del gasto sobre al tratamiento, con una pérdida de los programas psicosociales y psicoterapéuticos. «Con este escrito queremos mostrar nuestra preocupación por los daños que sufre el modelo de atención comunitaria de la salud mental en Andalucía y ponerla en conocimiento de los responsables sanitarios, las asociaciones de usuarios, familiares y profesionales concernidos», destacan los firmantes del documento, que solicitan una reunión con responsables sanitarios para debatir esos asuntos.

Por su parte, fuentes oficiales del Clínico señalaron que las necesidades asistenciales en el área de salud mental «se encuentran totalmente cubiertas» por la unidad de agudos del Hospital Clínico y por la comunidad terapéutica I de la que consta también el Hospital Marítimo. Por lo tanto, «la asistencia está plenamente garantizada». Añadieron que debido a las obras, el gimnasio de rehabilitación ha sido trasladado de forma provisional –mientras duran los trabajos– al pabellón II de salud mental del Marítimo, que alberga normalmente a pacientes en régimen de comunidad terapéutica. Las fuentes oficiales aseguraron que «los profesionales de la unidad de salud mental han asistido y participado en reuniones para la planificación de la actividad prevista para el periodo estival y se encuentran al tanto de estos cambios»

Fuente: diariosur.es