Domingo 19 Noviembre 2017

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CABSMMA

Esta central sindical ya ha pedido en reiteradas ocasiones que se contraten a vigilantes de seguridad y se pongan cámaras en estos centros para no seguir sufriendo estos actos violentos

 

El Sindicato Médico de Málaga exige tras un nuevo caso de violencia en un centro de salud malagueño que haya vigilantes de seguridad en estos edificios y cámaras de vídeo que refuercen esa protección dados los numerosos casos que se están reproduciendo en los últimos años y que colocan al personal sanitario en una situación de vulnerabilidad que debería avergonzar y corresponsabiliza a los políticos de la Junta y gestores del SAS.

Así las cosas, ayer sobre las 13.45 en el centro de salud de Alhaurín el Grande el familiar de un paciente propinó un puñetazo en la cara a un médico y dio empujones a otro y a un compañero más del personal sanitario. Viviéndose una escena lamentable y denunciable a todos los niveles en un lugar que debería ser un espacio ajeno por completo a este tipo de situaciones. Esto ahonda en la cada vez más patente situación de desafecto y desapego entre profesionales médicos y directivos del SAS.

Esta central sindical quiere insistir en la necesidad de que nuestros médicos estén bien protegidos y de que la Junta de Andalucía y el Servicio Andaluz de Salud sean conscientes de los graves riesgos a los que se exponen. Resaltando que se prorroga el mal trato que siguen sufriendo de sus propios responsables y en esa desafección mencionada por no atender sus reivindicaciones.

Es por eso que el SMM pide la misma seguridad privada que existe en edificios de oficinas administrativas del Gobierno andaluz donde tienen sus despachos los delegados de la Junta. Ya que entendemos que para un gobierno socialista no debe haber servidores públicos de primera y segunda. Y menos esta dejadez por proteger la llamada 'joya de la corona' por la propia presidenta andaluza, Susana Díaz; el sistema sanitario público andaluz.

El SMM también quiere recordar que el SAS no está haciendo nada en relación a un fuerte ascenso de estos casos en la provincia donde el número de episodios de agresiones se triplicó en 2016 para llegar hasta 25 casos al año en la provincia. Un dato que debería sonrojar a los responsables del SAS que nos gobiernan desde Sevilla.

El próximo lunes el SMM estará presente en el acto de repulsa que se llevará a cabo a las puertas de este centro de salud para condenar esta